Doce meses dan para mucho, y más aún cuando se trata de seguirle el ritmo a las nuevas tecnologías. Los últimos años han estado marcados por un estado de innovación constante, que supone un reto para quienes dirigen los departamentos de TI en las organizaciones: deben mantenerse al día de qué se está haciendo, conocer nuevos productos y servicios, mantener un equilibrio cuando se trata de introducir novedades y, si finalmente se implementan, hacerlas llegar a toda la organización. De ahí que su perspectiva sea especialmente interesante cuando se vuelve la vista atrás para calificar 2025. Así han vivido este año algunos CIO.
“Un momento de revolución tecnológica absoluta”. Así califica 2025 para el sector TI Javier Fernández, director general de Estrategia digital e inteligencia artificial del Principado de Asturias. “Incluso ha ganado notoriedad para el común de los mortales, por decirlo de alguna manera. La tecnología no era tema de conversaciones de comida o de sobremesa. Ahora la inteligencia artificial lo ocupa todo. Eso hace que los profesionales del sector nos veamos también en un momento muy positivo y de crecimiento”, valora. Fernández destaca precisamente la IA como la tendencia del año, “sobre todo la generativa”, que, tras dar el salto en 2022, “ahora mismo ocupa el centro de todos los proyectos”. “Sin ninguna duda es una tecnología que va a cambiar muchas cosas, que está cambiando muchas cosas”.

Principado de Asturias. En la imagen, Javier Fernández, director general de Estrategia digital e inteligencia artificial del Principado de Asturias.
“La tecnología no era tema de conversaciones de comida o de sobremesa. Ahora la inteligencia artificial lo ocupa todo”, reconoce Javier Fernández (Principado de Asturias)
De forma más incipiente, Fernández apunta también a la computación cuántica, “en una fase todavía muy inicial, casi de investigación, pero donde se empieza a ver ya todo el potencial. Además, se percibe que puede ser un acelerador, un potenciador de todo lo que supone la inteligencia artificial también. Y ya no se ve tan lejos —avisa—, ya empieza a haber planes a cuatro o cinco años en los que la computación cuántica puede ser una realidad en, digamos, servicios habituales. Eso hace que todo el mundo esté también pendiente de lo que pueda pasar con la evolución de esta tecnología”.
Desde su perspectiva en el sector público, Fernández reconoce “un año muy intenso”, marcado por la inyección de fondos europeos que supuso el Mecanismo de recuperación y resiliencia. Esto abrió “muchas oportunidades de desarrollo de proyectos”, con plazos que se cerraban este año o que están próximos a terminar. “Vivimos el mayor presupuesto de la historia”, profundiza, “estamos en un crecimiento que prácticamente hemos duplicado el número de personas en cuatro o cinco años”. Es “un momento de muchísima intensidad de trabajo, también muy bonito porque son proyectos de mucho calado, de complejidad tecnológica, profesionalmente, muy motivadores”.
La presión por la transformación digital ha puesto al sector TI en el punto de mira empresarial, y 2025 no ha hecho sino confirmar esta posición. Para Dimitris Bountolos, CIIO de Ferrovial, el sector “sigue una senda de relevancia estratégica y un eje transversal que habilita crecimiento, diversificación y variables de impacto en un contexto superdinámico”. “La tecnología se consolida como un catalizador”. Bountolos valora cómo 2025 “ha sido un año de transición, en el que hemos dejado atrás el ruido de algunas tecnologías o el hype de tendencias, que de manera mucho más clara se han empezado a consolidar y han sacado a relucir debilidades estructurales que es necesario abordar si se quiere realmente ganar escala en determinadas capacidades”.

Ferrovial
“La tecnología se consolida como un catalizador”, asevera Dimitris Bountolos (Ferrovial)
Bountolos, quien ha sido reconocido como CIO del año en los CIO 100 Awards de 2025, considera que “una vez más, la inteligencia artificial ha tomado el control de la narrativa”, tras un 2023 en el que la IA generativa se posicionó como “un campo de oportunidades”, y 2024 definirse como “el año de los agentes”. 2025, para las compañías que más han trabajado la tecnología, ha sido “el año de la orquestación de los agentes y de la transformación de los procesos”. “Hay que consolidar capacidades diferenciales”, incide, sin descuidar “aspectos fundacionales que han cobrado aún más importancia, como el viaje a la nube, la capacidad de tener un modelo de datos, unas plataformas accesibles, bien gobernadas y disponibles para sacar partido con la IA”.
Su experiencia en estos doce meses viene marcada por ese contexto dinámico, “en el que las innovaciones y los anuncios venían actualizándose a golpe de semana. Adoptar posiciones muy sólidas, tanto en partnership como en modelos de desarrollo como en estrategias, podía ser contraproducente. Y a la vez, si esperabas a tener más confirmación, podías perder alguna oportunidad”. En su caso, “lo hemos vivido con vértigo, pero también con la convicción de que estábamos construyendo un modelo muy adaptado a nuestra realidad, muy efectivo, porque tenemos una organización centralizada. Y eso nos da la ventaja de que, en el momento que cambiamos o pivotamos o adaptamos, se trasladan a escala los beneficios de ese cambio a toda la organización”, con lo que conlleva de evangelizar a todas las áreas de negocio. Un sistema que ha llegado para quedarse: como parte de los aprendizajes de este año, Bountolos apunta que este “va a ser el modelo de operación a futuro”.

Juan Márquez | Foundry
“El desafío ya no es tecnológico, es de negocio”, reconoce Manuel Tarrasa (TouringDream)
El año de la presión por la ejecución. Así describe Manuel Tarrasa, CIO de la startup española TuringDream, lo que este 2025 ha sido para el sector TI. “2025 ha sido, sin duda, el año de la impaciencia estratégica. El sector no solo ha crecido, sino que se ha vuelto crítico, pero bajo una presión inmensa”. Esta evolución está fuertemente impactada por la tendencia que considera clave en este año. “Lo más disruptivo es el salto cualitativo en la inteligencia artificial: hemos pasado de modelos que solo procesan texto a LLMs multimodales de frontera y, sobre todo, a agentes Inteligentes”. En tres pasos, “la IA ha pasado de ‘hablar’ —chatbots— a ‘hacer’ — agentes— y ‘percibir’ —multimodalidad—“. Esto implica que no se trata solo de generar contenido, sino de “ver, escuchar y, lo más importante, ejecutar acciones complejas de forma autónoma”. “El gran movimiento es dejar atrás al ‘copiloto’ pasivo para integrar ‘agentes’ que actúan como empleados digitales, capaces de tomar decisiones dentro de parámetros definidos. Esa es la verdadera revolución técnica de este año”.
Ahí encaja la presión de la que habla, que viene marcada por los órganos de decisión de las organizaciones: “Los consejos de administración han pasado de la curiosidad a la exigencia: quieren ver cómo la IA se traduce ya en ventajas competitivas tangibles, aumento de ventas y eficiencia operativa”. Este proceso, sin embargo, no es igual para todas. “Existe una brecha de implementación: muchas empresas se sienten bloqueadas. Saben el qué (quieren IA), pero fallan en el cómo”. Para Tarrasa, esto se debe a la falta de perfiles híbridos, que entiendan la tecnología y el negocio simultáneamente. “La IA no es un ‘plug-and-play’; requiere una transformación cultural y operativa profunda que muchas organizaciones subestimaron.
A nivel personal, describe “varios frentes en los que casi todas las empresas avanzadas e innovadoras estamos luchando”: “demostrar el ROI y ganar la guerra por el talento bilingüe”, aquel que domina la parte tecnológica y de IA pero también la empresarial. “El desafío ya no es tecnológico, es de negocio. Estamos obsesionados con desarrollar casos de uso que muevan la aguja de la cuenta de resultados. No hacemos IA por hacerla, sino para mejorar procesos, vender más y generar ahorros reales”.

ArcelorMittal
“La digitalización y la inteligencia artificial ya no son un complemento sino un requisito operativo”, señala Tatiana Manso (ArcelorMittal)
2025 ha sido el año en el que “la tecnología ha dejado de ser una promesa abstracta para convertirse en una aliada tangible del negocio”, según Tatiana Manso, directora de Operaciones de ArcelorMittal Global R&D Spain. Manso califica estos meses como de “madurez tecnológica. Tras varios años de expectativas muy altas en torno a distintas tecnologías emergentes, hemos entrado en una fase más realista y orientada a resultados”, con las organizaciones focalizándose en aplicaciones fácilmente integrables y de utilidad demostrada. “En industrias como la siderurgia, donde las operaciones funcionan de forma continua, esta consolidación ha sido especialmente evidente. La digitalización y la inteligencia artificial ya no son un complemento sino un requisito operativo”, destaca.
Precisamente la IA aplicada a entornos industriales es una de las tendencias del año para Manso, que habla de“consolidación” más allá de pruebas aisladas, con usos como programar la producción o acelerar el diseño de nuevos aceros e impacto directo en las decisiones en planta. La portavoz de ArcelorMittal destaca también el auge de los gemelos digitales. “Permiten representar de forma muy precisa el comportamiento de líneas de producción, anticipar incidencias y reducir tiempos de parada. Para sectores con procesos continuos como el nuestro, esta capacidad de ‘probar’ sin detener la operación es especialmente relevante”. Suma además todo lo relacionado con la descarbonización industrial, con avances importantes en modelos avanzados de emisiones, electrificación de procesos y soluciones basadas en hidrógeno.
En relación a sus retos personales en 2025, destaca uno: “asegurar el talento STEM necesario para sostener el ritmo de innovación. La demanda de perfiles especializados en ingeniería, matemáticas, ciencia de datos o materiales avanza más rápido que la oferta y la reducción de vocaciones —especialmente entre mujeres— está ampliando esa brecha”. Aquí destaca la colaboración con instituciones educativas y otras iniciativas de fomento de vocaciones técnicas. “No es un reto que se resuelva solo incorporando perfiles, requiere contribuir a ampliar la base de talento que la industria necesitará para enfrentarse a los retos de transformación de los próximos años”.

Guillermo Prieto
“El rol del CIO ha evolucionado radicalmente; ya no somos solo gestores de tecnología, sino que debemos actuar como líderes estratégicos”, recalca Guillermo Prieto (Damm)
La influencia de la parte de TI en las organizaciones continúa al alza. Así lo expone Guillermo Prieto, CIO de Damm: “Estamos pasando de ser facilitadores a ser verdaderos motores de transformación empresarial que impulsa la competitividad del negocio”. Sí reconoce ciertas rémoras. “A nivel tecnológico, es cierto que muchos esperábamos un salto aún mayor en protagonismo impulsado por la inteligencia artificial”, pero cita al arqueólogo Genís Roca —“todo va muy deprisa, pero no será rápido”— para matizar estas expectativas. “La realidad es que la aplicación de la IA en procesos de negocio se está consolidando y ya genera impacto directo en la cuenta de resultados, aunque requiere seguir aumentando el grado de madurez para traducirlo en beneficios tangibles y diferenciales”. Una de las medidas de la compañía este año para trabajarlo: el lanzamiento de IAmm, su hub de data e inteligencia artificial.
Sí que reconoce como uno de los mayores desafíos a título personal gestionar esas expectativas en torno a la IA. “Existe una percepción generalizada de que debe implementarse rápidamente para no quedarse atrás. Sin embargo, la realidad es que la IA tiene limitaciones, requiere datos de calidad, infraestructura adecuada y, sobre todo, una comprensión clara de qué problemas realmente puede resolver. Equilibrar esas expectativas con lo que es técnicamente viable y seguro ha sido complejo”. A esto suma la escasez de talento tecnológico. “Además, el rol del CIO ha evolucionado radicalmente; ya no somos solo gestores de tecnología, sino que debemos actuar como líderes estratégicos que operan en la intersección entre el negocio, la innovación, la seguridad, el talento y la sostenibilidad”.
Queda claro que la IA es una de las tendencias en Damm, pero para su CIO va de la mano del análisis de datos y la ciberseguridad. “La IA promete automatización y eficiencia, la analítica convierte datos en decisiones inteligentes, y la ciberseguridad garantiza la confianza en un entorno cada vez más expuesto a riesgos. Juntas, estas disciplinas son esenciales para generar valor tangible”. A nivel interno, esto se ha traducido en 2025 en el protagonismo de una cultura digital “que promueva la colaboración, el aprendizaje continuo y la integración de personas con diversos perfiles y grados de madurez digital. Así, emerge una tendencia cuyo foco no es tecnológico sino humano, poniendo a las personas como motor principal del cambio”. Añade además “la soberanía digital como una tendencia estratégica en un escenario geopolítico cada vez más complejo”.
Read More from This Article: El balance tecnológico de 2025 desde el punto de vista de los CIO
Source: News

